Hora del baño… hora de desnudarme… te recuerdo y tu recuerdo me lleva a oler mi tanga que no huele a nada hoy.
Si, a nada… antes vivía mojada… mojada por mojarme por ti, mojada por tenerte siempre caliente en mi mente… mojada.
Humeda de tus deseos y los míos… de tus ganas de vivir ahí precisamente, entre mis piernas.
Como olía mi sexo !!! Cómo !!! Cada vez que tu lengua jugaba en el mi mente divagaba, mi sexo era un mar.
Me saboreabas de arriba a abajo, primero suavemente, con mas fuerza luego, presionando sobre mi clítoris al compás de tus jadeos.
Y mis manos, oyéndote solo buscaban mi satisfacción.
Todo eso… junto, disgregado… todo eso se acumulaba de humedad en mi tanga al pensarte…
Todo eso me hace desearte aún mas… aunque mi prenda hoy no tenga olor a nada…
Antes era el olor el que me recoradaba que estaba así por ti, para ti… siempre humedecida… siempre latente.
Y cuando te tenía así, los orgasmos se me acumulaban… y mi sexo era un torrente.
Entonces venías y me secabas… venías y jugabas… venías y tu lengua secaba cada gota para hacer que me moje nuevamente.
Y ese recuerdo vive… y ese recuerdo es el deseo que está allí latente… porque eres fuego, eres mares bravíos… eres tormenta huracanada que me provoca todo eso de vivir como una gata en celo por ti.
Hoy en el ambiente no flota el mismo olor… pero mis ganas siguen estando… y me provoco a mi misma para llenarme de ti… me masturbo, sí!! Y en mi baño… saboreo mis dedos que saben a ti.
Eres el fuego que me quema y vive en mi.
los Caminos que me llevan a la lujuria que provocas en mi ser son inescrutables y también sus formas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario